Son las grandes certezas las que han causado grandes males. Cuestionarse todo y dudar es sano. No hay porque elegir entre dos opciones malas. Me gustó tu post
Gracias por tu nota. Si, aunque creo que también es importante reconocer las lealtades, de familia, sociales, comunitarias, pues si no se cae en cierta retracción de la responsabilidad, o un individualismo extremo.
Por supuesto, uno no nace de un repollo y es lógico / obligatorio responder a esas lealtades. Es lógico también sentirse incómodo con decisiones del grupo que van contra nuestros valores .
Bueno no serás famoso pero yo te leo y concuerdo tanto!!! Es una posición difícil de sostener, la ambivalencia, la incertidumbre, porque no polarizar; es algo asi como habitar un limbo, una liminalidad prosa sin certezas. En un mundo de contundencia supuestas... es como flotar en la nada. Pero humildemente estoy convencia de que ahí, hay fertilidad. Gracias por ensayar opinión.
Gracias, querida Ana, por las lindas palabras y por tomarte el tiempo para escribir y leerme. A mí inclusive me gustaría formular un sistema de valores en donde la ambivalencia sea una virtud. Por suerte, hay tradición judía que la alimenta, sin perder en cuenta, a diferencia de Montaigne, que uno siempre es miembro de una comunidad de interlocutores.
Son las grandes certezas las que han causado grandes males. Cuestionarse todo y dudar es sano. No hay porque elegir entre dos opciones malas. Me gustó tu post
Gracias por tu nota. Si, aunque creo que también es importante reconocer las lealtades, de familia, sociales, comunitarias, pues si no se cae en cierta retracción de la responsabilidad, o un individualismo extremo.
Por supuesto, uno no nace de un repollo y es lógico / obligatorio responder a esas lealtades. Es lógico también sentirse incómodo con decisiones del grupo que van contra nuestros valores .
Me gusta tu escrito Alan y suscribiría casi todo lo que expones pero como tu yo también tengo mis dudas sobre casi todo ). Saludos
Bueno no serás famoso pero yo te leo y concuerdo tanto!!! Es una posición difícil de sostener, la ambivalencia, la incertidumbre, porque no polarizar; es algo asi como habitar un limbo, una liminalidad prosa sin certezas. En un mundo de contundencia supuestas... es como flotar en la nada. Pero humildemente estoy convencia de que ahí, hay fertilidad. Gracias por ensayar opinión.
Gracias, querida Ana, por las lindas palabras y por tomarte el tiempo para escribir y leerme. A mí inclusive me gustaría formular un sistema de valores en donde la ambivalencia sea una virtud. Por suerte, hay tradición judía que la alimenta, sin perder en cuenta, a diferencia de Montaigne, que uno siempre es miembro de una comunidad de interlocutores.
Reflexiones importantes y necesarios. Gracias por ser, por compartir tu punto de vista.
Gracias por leer, Damon. Ayúdame a compartir el substack, quiero crecerlo.